martes, 20 de septiembre de 2011

Gracias, gracias, gracias…

Son las 14:05, ¿quedamos a…? Me hubiera gustado tener más tiempo, pero te escribo esta despedida, que no lo es en ningún caso, como te viví, como el día a día contigo, un no parar, si tuviera que definirte necesitaría mil palabras pero me quedo con dos. Intensidad y generosidad. Hay muchas formas de generosidad pero la más preciosa por lo escasa es la del que ofrece su tiempo, su conocimiento, su pasión por las cosas bien hechas y esa es la que nos has regalado todos estos años. Pues eso, sólo queda decirte una vez más: GRACIAS
Ana Velasco Suárez

1 comentario:

  1. Gracias a ti, Ana, por tu sabiduría y apoyo, por tu paciencia y tu esfuerzo sin límites. Siempre nos recordaré corriendo, de la quinta al -1, de la derecha a la izquierda, persiguiendo cabos sueltos y convirtiendo en realidad los imposibles. Aprendí mucho y siento que recibí más de lo que dí. Tendréis muchas jefas y jefes más, pero difícilmente ninguno os querrá tanto como yo.
    Mucha gracias, muchos besos.

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